En la zona de Velasco, provincia de Holguín, el esbirro Juan Carlos Espinoza se ha dedicado a reprimir a los miembros del CID. Los amenaza, los detiene, los insulta y abusa de ellos. Espinoza no se ha dado cuenta que cuando el castrismo se derrumbe, algo que es inevitable, sus jefes en La Habana saldrán huyendo de Cuba a vivir en el extranjero con todo el dinero que se han robado. El no podrá hacerlo y si lo lograra, el próximo gobierno democrático de nuestro país no pasará mucho trabajo para extraditarlo y traerlo a la Isla para que enfrente un tribunal y pague por sus desmanes. Sírvale esta nota como advertencia de que el CID es un partido que vino para quedarse y que no importa lo que él haga o lo que hagan todos los demás esbirros castristas, nosotros vamos a sobrevivir y a ser parte del futuro gobierno de Cuba.
El pasado 19 de junio Sorania Cruz Rosales y su esposo Oscar Pupo Cruz, ambos miembros de la Defensoría del Pueblo y de la delegación del CID en Velasco, Holguín, fueron visitados por el esbirro Espinoza, este es el relato de ellos:
“En estos momentos de la mañana, llegaron a mi casa de forma muy descompuesta el esbirro Juan Carlos Espinoza y el policía Redi Chadman que vienen a llevarse preso a mi esposo sin una orden de aprensión. Yo, Sorania Cruz Rosales, le dije que no iba a ir a ningún lado. Me dijeron que vendría con una patrullera y cargaría con todos. Esto debe saberlo todo el mundo con las fotos de estos esbirros para que se sepa quienes son estos corruptos”.
Efectivamente tiempo después llegó el esbirro Espinoza y se llevó detenidos a Sorania y a Oscar a quienes abusivamente lanzó todo tipo de amenazas.
Espinoza también se ha dedicado a acosar y a maltratar a la delegada del CID en Velasco, Ana Rosa Tamayo y a su esposo, Manuel Martínez León, Coordinador de la Defensoría del Pueblo en esa delegación. Ambos han sido agredidos en repetidas ocasiones, incluso frente a su pequeña hija. El director de esas canalladas siempre ha sido el esbirro Espinoza.
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