EL PUEBLO NO PUEDE VIVIR DE PARCHE EN PARCHE

Por |2025-06-20T14:53:59-06:0020 junio, 2025|Declaracion, Economía, La Nueva República|Sin comentarios

 

Manifiesto del Partido Cuba Independiente y Democrática (CID)

 

La economía cubana ha colapsado. No estamos ante una crisis pasajera ni ante un “momento difícil” como repite el régimen desde hace décadas. Estamos ante el agotamiento irreversible de un modelo que solo produce pobreza, desigualdad y desesperanza.

El reciente Congreso de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC) ha revelado, por boca del propio ministro de Economía, que la llamada “dolarización parcial” será la estrategia oficial del régimen para los próximos años. No es una solución, es una rendición disfrazada de plan. Es la confesión de que el peso cubano ya no sirve como moneda y de que el Estado no sabe, no puede y no quiere producir lo que el pueblo necesita para vivir con dignidad.

Dolarización para gastar, pesos para cobrar: una fábrica de pobreza

Hoy millones de cubanos reciben sus salarios y pensiones en una moneda devaluada, mientras se ven obligados a comprar alimentos, medicinas y servicios en dólares. Esta “dolarización de los gastos sin dolarización de los ingresos” no es una política económica: es una forma institucionalizada de exclusión y empobrecimiento.

Mientras tanto, las remesas familiares son absorbidas por un sistema de tiendas en divisas, tarifas en dólares y servicios dolarizados controlados por empresas mafiosas como GAESA y entidades estatales sin competencia ni transparencia.

Tres tasas de cambio, un solo resultado: caos y desigualdad

El peso cubano coexiste con al menos tres tasas de cambio: una oficial subsidiada para empresas del Estado, otra para operaciones en bancos, y una tercera —la real— impuesta por el mercado informal. Esta distorsión destruye la confianza, estimula la corrupción y convierte la economía nacional en un laberinto sin salida para el trabajador honesto.

La tasa “flotante” que no flota

El Gobierno anunció con bombos y platillos una “tasa de cambio flotante” que supuestamente ordenaría el sistema monetario. Hoy, esa promesa se diluye entre excusas, miedos y cálculos políticos. ¿Cómo puede flotar una tasa cuando el único actor autorizado es el Estado mismo? ¿Cómo hablar de mercado cuando todo está monopolizado?

Nuestra posición: el pueblo cubano necesita soberanía, no simulación

El Partido Cuba Independiente y Democrática (CID) declara con claridad:

La dolarización parcial es un mecanismo de dominación

No es una medida técnica, es un método para empobrecer al pueblo y controlar su capacidad de decisión. Mientras más dependamos de las remesas y de un mercado en divisas manipulado por el régimen, menos libertad tendremos como nación.

El peso cubano solo podrá recuperarse si hay producción, mercado y confianza

Revalorizar la moneda nacional no es posible bajo un sistema de privilegios estatales, exclusión al sector privado, y persecución de la iniciativa individual.

La economía cubana necesita pluralidad, descentralización y transparencia

Solo un mercado con reglas claras, actores diversos (estatales, cooperativos y privados), y supervisión pública podrá devolver dignidad al trabajo y estabilidad a la vida cotidiana.

Llamado a la nación cubana

A los trabajadores cubanos: ustedes no son culpables de esta crisis. Exijan lo que les pertenece: un salario digno, una moneda funcional y libertad para emprender.

A los jóvenes: no se resignen a emigrar o callar. La patria necesita su energía para refundarse.

A la diáspora: sus remesas no deben seguir alimentando un sistema que excluye a sus propios familiares. Apoyen alternativas democráticas y productivas.

A los militares honestos y a los funcionarios que dudan: no sean cómplices de un modelo que se cae a pedazos. Participen en la reconstrucción del país desde la legalidad, la justicia y el respeto a todos los cubanos. En el Proyecto de la Nueva República planteamos la unión del pueblo y los militares como solución durante 24 meses para la celebración de elecciones democráticas.

 

El CID propone:

La eliminación del monopolio estatal sobre el mercado cambiario y el comercio exterior.

La creación de una tasa de cambio única y transparente, definida por oferta y demanda, supervisada por un banco central autónomo.

La legalización plena del emprendimiento privado y cooperativo.

Una transición económica ordenada y justa, que priorice la producción nacional y garantice la igualdad de oportunidades.

Y sobre todo: la apertura política como base de toda recuperación económica real.

¡La patria no puede ser una tienda en dólares!

El futuro de Cuba no está en la administración del colapso, sino en la reconstrucción de una república democrática y socialmente justa.

¡Patria, Pueblo y Libertad!  ¡El pueblo de Cuba resiste y vencerá!

Junio 20 de 2025

 

🇬🇧 ENGLISH

THE PEOPLE CANNOT SURVIVE PATCH TO PATCH
Manifesto of the Party Cuba Independiente y Democrática (CID)

The Cuban economy has collapsed. This is not a temporary crisis nor one of those “difficult moments” the regime has repeated for decades. It is the irreversible exhaustion of a model that only produces poverty, inequality, and despair.

At the recent Congress of the National Association of Cuban Economists and Accountants (ANEC), the Minister of Economy himself admitted that “partial dollarization” will be the regime’s official strategy for the coming years. This is not a solution — it is a surrender disguised as a plan. It is the confession that the Cuban peso no longer functions as a currency, and that the State does not know how, cannot, or will not produce what the people need to live with dignity.

Dollarized expenses, peso salaries: a poverty machine
Today, millions of Cubans are paid in a devalued currency while being forced to buy food, medicine, and services in dollars. This “dollarization of expenses without dollarization of income” is not economic policy: it is institutionalized exclusion and impoverishment.

Meanwhile, family remittances are absorbed by a system of dollar stores, dollar fees, and dollarized services controlled by mafia-style companies like GAESA and opaque state entities.

Three exchange rates, one result: chaos and inequality
The Cuban peso coexists with at least three exchange rates: an official subsidized one for state enterprises, another for bank operations, and a third — the real one — set by the informal market. This distortion destroys trust, encourages corruption, and turns the economy into a trap for honest workers.

The «floating» rate that doesn’t float
The government boasted about a “floating exchange rate” that would supposedly bring order to the system. That promise has now faded into excuses, fear, and political calculations. How can a rate float when the only market actor is the State? How can we speak of a market when everything is monopolized?

Our position: the Cuban people need sovereignty, not simulation
CID declares:

  • Partial dollarization is a tool of domination.
    It is not a technical measure — it is a method to impoverish and control. The more we depend on remittances and a rigged currency system, the less freedom we have.

  • The Cuban peso can only recover through production, market, and trust.
    Value cannot be restored under a system of state privilege, private sector exclusion, and persecution of individual initiative.

  • The Cuban economy needs plurality, decentralization, and transparency.
    Only a market with clear rules, diverse actors (public, cooperative, and private), and public oversight will restore dignity and stability.

A call to the Cuban nation

  • To the workers: You are not to blame. Demand what is yours — a fair wage, a stable currency, and freedom to work.

  • To the youth: Do not resign yourselves to silence or exile. The homeland needs your strength to rebuild.

  • To the diaspora: Your remittances must not sustain a system that excludes your families. Support democratic and productive alternatives.

  • To honest military officers and doubting officials: Do not be complicit in a model that is collapsing. Join the reconstruction from legality and justice.
    In our Project for a New Republic, we propose a national-military alliance for 24 months to ensure democratic elections.

CID proposes:

  • The elimination of the state monopoly over currency and trade.

  • A single, transparent exchange rate determined by supply and demand and supervised by an autonomous central bank.

  • Full legalization of private and cooperative enterprise.

  • A just economic transition prioritizing national production and equal opportunity.

  • And above all: political opening as the foundation of true recovery.

The homeland cannot be a dollar store!
The future of Cuba is not in managing collapse, but in rebuilding a democratic and socially just republic.
Homeland, People, and Freedom! The Cuban people resist and will prevail!
June 20, 2025


🇫🇷 FRANÇAIS

LE PEUPLE NE PEUT PAS VIVRE DE RUSTINES EN RUSTINES
Manifeste du Parti Cuba Indépendante et Démocratique (CID)

L’économie cubaine s’est effondrée. Ce n’est ni une crise passagère ni une «période difficile» comme le régime le répète depuis des décennies. Il s’agit de l’épuisement irréversible d’un modèle qui ne produit que pauvreté, inégalités et désespoir.

Lors du récent congrès de l’Association nationale des économistes et comptables de Cuba (ANEC), le ministre de l’Économie a lui-même reconnu que la « dollarisation partielle » serait la stratégie officielle du régime pour les années à venir. Ce n’est pas une solution, mais une reddition déguisée. C’est l’aveu que le peso cubain ne fonctionne plus et que l’État ne sait pas, ne peut pas ou ne veut pas produire ce dont le peuple a besoin.

Des dépenses en dollars, des salaires en pesos : une machine à pauvreté
Des millions de Cubains perçoivent leurs salaires dans une monnaie dévaluée, tout en devant acheter nourriture, médicaments et services en dollars. Cette « dollarisation des dépenses sans dollarisation des revenus » n’est pas une politique économique : c’est une exclusion institutionnalisée.

Pendant ce temps, les envois de fonds des familles sont absorbés par un système de magasins en devises, de services tarifés en dollars et contrôlés par des entreprises mafieuses comme GAESA.

Trois taux de change, un seul résultat : chaos et inégalités
Le peso cubain coexiste avec trois taux de change : un taux officiel pour les entreprises d’État, un autre dans les banques, et un troisième — le vrai — sur le marché noir. Cette confusion ruine la confiance, alimente la corruption et enferme l’économie dans une impasse.

Un taux “flottant” qui ne flotte pas
Le gouvernement avait annoncé un taux de change flottant censé réorganiser le système monétaire. Aujourd’hui, cette promesse s’évanouit dans les excuses, la peur et les calculs politiques. Comment un taux peut-il flotter si l’État est le seul acteur ? Comment parler de marché quand tout est monopolisé ?

Notre position : le peuple cubain a besoin de souveraineté, pas d’illusions
Le CID déclare :

  • La dollarisation partielle est un outil de domination.
    Ce n’est pas une mesure technique mais un mécanisme pour appauvrir et contrôler.

  • Le peso ne pourra se redresser que par la production, la confiance et un véritable marché.
    Aucune valeur ne peut être restaurée sous un système d’exclusion et de privilèges.

  • L’économie cubaine a besoin de pluralisme, de décentralisation et de transparence.

Appel à la nation cubaine :

  • Aux travailleurs : vous n’êtes pas responsables. Exigez votre droit à un salaire digne, une monnaie fonctionnelle et la liberté d’entreprendre.

  • Aux jeunes : ne vous résignez pas au silence ni à l’exil. La patrie a besoin de votre énergie.

  • À la diaspora : vos envois ne doivent pas servir à entretenir un système qui exclut vos familles. Soutenez des alternatives démocratiques.

  • Aux militaires honnêtes et aux fonctionnaires : ne soyez pas complices d’un système en ruine. Participez à la reconstruction avec légalité et justice.
    Dans notre projet de Nouvelle République, nous proposons une union civilo-militaire pendant 24 mois pour garantir des élections démocratiques.

Le CID propose :

  • La fin du monopole étatique sur le commerce extérieur et les devises.

  • Un taux de change unique, transparent, basé sur l’offre et la demande, supervisé par une banque centrale autonome.

  • La légalisation intégrale de l’initiative privée et coopérative.

  • Une transition économique équitable qui privilégie la production nationale.

  • Et surtout : une ouverture politique réelle.

La patrie ne peut pas être un supermarché en dollars !
L’avenir de Cuba n’est pas dans l’administration de l’effondrement, mais dans la reconstruction d’une république juste et démocratique.
Patrie, Peuple et Liberté ! Le peuple cubain résiste et vaincra !
20 juin 2025


🇮🇹 ITALIANO

IL POPOLO NON PUÒ VIVERE DI PEZZE E RIPIEGHI
Manifesto del Partito Cuba Indipendente e Democratica (CID)

L’economia cubana è crollata. Non si tratta di una crisi passeggera né di una delle solite “difficoltà” di cui il regime parla da decenni. È l’esaurimento definitivo di un modello che produce solo povertà, disuguaglianza e disperazione.

Al recente Congresso dell’Associazione Nazionale degli Economisti e Contabili di Cuba (ANEC), lo stesso ministro dell’Economia ha ammesso che la “dollarizzazione parziale” sarà la strategia ufficiale del regime. Non è una soluzione, ma una resa mascherata da piano. È l’ammissione che il peso cubano non ha più valore e che lo Stato non sa, non può o non vuole produrre ciò che serve al popolo per vivere con dignità.

Spese in dollari, salari in pesos: una fabbrica di povertà
Milioni di cubani ricevono salari e pensioni in una moneta svalutata, ma devono acquistare beni essenziali in dollari. Questa “dollarizzazione delle spese senza dollarizzazione dei redditi” non è politica economica: è esclusione sistematica.

Intanto, le rimesse familiari vengono assorbite da negozi e servizi in valuta controllati da entità mafiose come GAESA.

Tre tassi di cambio, un solo risultato: caos e disuguaglianza
Il peso cubano convive con tre tassi: uno ufficiale per le imprese statali, uno bancario, e uno reale nel mercato nero. Questa distorsione mina la fiducia, alimenta la corruzione e intrappola il lavoratore onesto.

Il tasso “flottante” che non galleggia
Il governo ha annunciato un tasso di cambio “flottante” per regolare il sistema. Ma oggi la promessa svanisce tra scuse, paure e calcoli politici. Come può galleggiare un tasso se l’unico attore è lo Stato? Come parlare di mercato quando tutto è monopolio?

La nostra posizione: il popolo cubano ha bisogno di sovranità, non di finzioni
Il CID afferma:

  • La dollarizzazione parziale è uno strumento di controllo.
    Non è una misura tecnica, ma un metodo per impoverire e sottomettere.

  • Il peso può rinascere solo con produzione, mercato e fiducia.
    Non si può rivalutare la moneta senza pluralismo e iniziativa privata.

  • Serve pluralismo, decentralizzazione e trasparenza.

Appello alla nazione cubana:

  • Ai lavoratori: non siete colpevoli. Pretendete salari giusti, moneta stabile e libertà d’impresa.

  • Ai giovani: non cedete all’esilio o al silenzio. Cuba ha bisogno della vostra energia.

  • Alla diaspora: non alimentate un sistema che esclude i vostri cari. Sostenete alternative democratiche.

  • Ai militari onesti e ai funzionari dubbiosi: non siate complici del crollo. Partecipate alla ricostruzione legale e giusta.
    Nel nostro Progetto della Nuova Repubblica proponiamo un’unione civico-militare di 24 mesi per garantire elezioni democratiche.

Il CID propone:

  • Fine del monopolio statale su cambio e commercio.

  • Un tasso unico, trasparente, guidato dal mercato, sotto controllo di una banca centrale autonoma.

  • Legalizzazione totale dell’impresa privata e cooperativa.

  • Transizione giusta che favorisca la produzione nazionale.

  • E soprattutto: apertura politica vera.

La patria non può essere un negozio in dollari!
Il futuro di Cuba è nella ricostruzione democratica, non nella gestione del disastro.
Patria, Popolo e Libertà! Il popolo cubano resiste e vincerà!
20 giugno 2025

Deja tu comentario