UNA POLÍTICA CLARA CONTRA LA DICTADURA: APOYO AL PUEBLO CUBANO

Por |2025-07-01T22:21:47-06:001 julio, 2025|CEN, Declaracion|Sin comentarios

 

El Partido Cuba Independiente y Democrática (CID) saluda la nueva política anunciada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, mediante el memorando publicado el 1 de julio de 2025, como una decisión histórica que puede debilitar decisivamente a la dictadura castrista y respaldar la lucha del pueblo por su libertad.

Esa dictadura no ha sobrevivido más de seis décadas por su fortaleza ideológica ni por sus logros económicos —que no existen—, sino por el apoyo sostenido que ha recibido de muchas de las democracias industriales del mundo. Tras el colapso de la Unión Soviética, que subvencionó a la dictadura con más de 100 mil millones de dólares, fue Europa, Canadá y varios gobiernos latinoamericanos quienes extendieron préstamos, turismo, inversiones, acuerdos comerciales y validación política al castrismo, impidiendo su colapso. Solo los Estados Unidos mantuvieron una política de resistencia, aunque a menudo limitada o contradictoria.

Hoy, por primera vez en décadas, se anuncia una estrategia clara, estructurada y coherente que busca cortar el flujo económico y político que mantiene viva a la dictadura castrista. El memorando presidencial:

  • ordena una revisión completa de las relaciones con Cuba,
  • propone sanciones a las entidades asociadas al aparato represivo,
  • y se enfoca en atacar el corazón económico del régimen: GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A.).

Este monopolio, dirigido directamente por Raúl Castro y su círculo íntimo, controla más del 70% del turismo, las remesas, el comercio en divisas, los puertos y aeropuertos, y no rinde cuentas a ningún órgano del Estado cubano, ni a la Asamblea Nacional, ni al Consejo de Ministros, ni siquiera a la Contraloría de la República. GAESA no es un monopolio de los militares sino de un grupo pequeño corrupto e incompetente.

Una mención especial merece la cadena Meliá Hotels International, cuyo presidente y fundador, Gabriel Escarrer Juliá, ha sido durante años un aliado político de la dictadura castrista, amigo personal de Fidel Castro y defensor público de su modelo represivo. Su empresa, al operar decenas de hoteles junto a GAESA, no solo se beneficia económicamente del sistema, sino que contribuye activamente a su sostenimiento y legitimación internacional.

El CID destaca que estas medidas, si se implementan con seriedad, podrían reducir entre 800 millones y 1,500 millones de dólares anuales los ingresos de la dictadura, debilitando su capacidad de represión, propaganda y control sobre la población.

Pero esa no sería la única afectación posible: si esta política se acompaña de un rechazo más amplio por parte de gobiernos democráticos, empresas extranjeras y organismos internacionales, el impacto económico podría ser aún mayor.

La reducción de remesas canalizadas por GAESA, el corte de contratos comerciales con empresas controladas por el régimen, la paralización de asociaciones hoteleras, logísticas o tecnológicas, y la suspensión de pagos a través de intermediarios internacionales podrían generar una pérdida total estimada de entre 2,500 y 4,200 millones de dólares anuales. Sería el golpe financiero más severo recibido por ese régimen despótico y criminal desde los años noventa.

Por primera vez en mucho tiempo, el pueblo cubano percibe que no está solo. En calles, hogares y redes independientes, se agradece al presidente Donald Trump, al secretario de Estado Marco Rubio, y al Encargado de Negocios de Estados Unidos en Cuba, el embajador Mike Hammer, por su valentía, su claridad moral y su compromiso con la causa de la libertad cubana.

El CID declara que esta nueva política puede marcar un punto de inflexión, siempre que se aplique con firmeza y sin concesiones. Las empresas cómplices como Meliá y muchas más, así como instituciones e intermediarios en todo el mundo y en especial el narco estado dirigido por Nicolás Maduro deben ser señaladas y castigadas por lo que son: socias activas de un régimen dictatorial.

Los gobiernos democráticos deben elegir entre apoyar una dictadura moribunda o acompañar al pueblo cubano en su derecho a vivir en libertad.

Es la hora de la verdad y la acción.

DECLARACIÓN OFICIAL DEL COMITÉ EJECUTIVO NACIONAL DEL PARTIDO CUBA INDEPENDIENTE Y DEMOCRÁTICA (CID)
Rogelio Matos Araluce, Secretario General


🇬🇧 ENGLISH VERSION

A CLEAR POLICY AGAINST THE DICTATORSHIP: SUPPORT FOR THE CUBAN PEOPLE

The Cuba Independent and Democratic Party (CID) welcomes the new policy announced by U.S. President Donald Trump through the memorandum issued on July 1, 2025, as a historic decision that may decisively weaken the Castro dictatorship and support the Cuban people’s struggle for freedom.

That dictatorship has not survived for over six decades due to ideological strength or economic achievements —which do not exist— but thanks to sustained support from many of the world’s industrial democracies. After the collapse of the Soviet Union, which subsidized the regime with over 100 billion dollars, it was Europe, Canada, and several Latin American governments who provided loans, tourism, investments, trade agreements, and political validation to the regime, preventing its fall. Only the United States maintained a policy of resistance, though often limited or contradictory.

Now, for the first time in decades, a clear, structured, and coherent strategy has been announced to cut off the economic and political flow that keeps the dictatorship alive. The presidential memorandum:

  • orders a comprehensive review of U.S. relations with Cuba,
  • proposes sanctions against entities linked to the repressive apparatus,
  • and focuses on striking the economic core of the regime: GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A.).

This monopoly, directly controlled by Raúl Castro and his inner circle, controls over 70% of tourism, remittances, foreign exchange commerce, ports, and airports. It is not accountable to any Cuban state body —not to the National Assembly, not to the Council of Ministers, not even to the Office of the Comptroller General. GAESA is not a military monopoly, but the personal property of a corrupt and incompetent elite.

Particular mention must be made of Meliá Hotels International, whose founder and president, Gabriel Escarrer Juliá, has for years been a political ally of the Castro dictatorship, a personal friend of Fidel Castro, and a public defender of the Cuban repressive model. His company, operating dozens of hotels in partnership with GAESA, not only profits from the system but actively contributes to its survival and international legitimacy.

CID emphasizes that if these measures are seriously implemented, they could reduce the regime’s annual revenues by between 800 million and 1.5 billion dollars, weakening its capacity for repression, propaganda, and control over the population.

But that would not be the only potential blow. If this policy is accompanied by broader rejection from democratic governments, foreign companies, and international institutions, the economic impact could be even greater.

The reduction of remittances managed by GAESA, the termination of contracts with regime-controlled enterprises, the suspension of hotel, logistics, or tech partnerships, and the freezing of payments via international intermediaries could lead to estimated losses of between 2.5 and 4.2 billion dollars per year —the harshest financial blow dealt to this despotic and criminal regime since the 1990s.

For the first time in a long time, the Cuban people feel they are not alone. In homes, neighborhoods, and independent networks, many express gratitude to President Donald Trump, Secretary of State Marco Rubio, and the U.S. Chargé d’Affaires in Cuba, Ambassador Mike Hammer, for their courage, moral clarity, and commitment to Cuba’s freedom.

The CID declares that this new policy may mark a turning point —if applied with consistency and determination. Companies like Meliá, and many others, along with institutions and intermediaries around the world —particularly the narco-state led by Nicolás Maduro— must be exposed and condemned for what they are: active partners of a dictatorial regime.

Democratic governments must choose between supporting a dying dictatorship or standing beside the Cuban people in their rightful struggle to live in freedom.

The time has come for truth and action.

OFFICIAL STATEMENT OF THE NATIONAL EXECUTIVE COMMITTEE OF THE CUBA INDEPENDENT AND DEMOCRATIC PARTY (CID)
Rogelio Matos Araluce, Secretary General

🇫🇷 VERSION FRANÇAISE

UNE POLITIQUE CLAIRE CONTRE LA DICTATURE : SOUTIEN AU PEUPLE CUBAIN

Le Parti Cuba Indépendante et Démocratique (CID) salue la nouvelle politique annoncée par le président des États-Unis, Donald Trump, à travers le mémorandum publié le 1er juillet 2025, comme une décision historique pouvant affaiblir de manière décisive la dictature castriste et soutenir la lutte du peuple cubain pour la liberté.

Cette dictature n’a pas survécu plus de six décennies grâce à sa force idéologique ou à ses réussites économiques — qui sont inexistantes — mais grâce au soutien constant reçu de nombreuses démocraties industrielles du monde. Après l’effondrement de l’Union soviétique, qui a subventionné le régime avec plus de 100 milliards de dollars, ce sont l’Europe, le Canada et plusieurs gouvernements latino-américains qui ont accordé des prêts, encouragé le tourisme, investi, signé des accords commerciaux et offert une reconnaissance politique au régime, empêchant ainsi sa chute. Seuls les États-Unis ont maintenu une politique de résistance, souvent limitée ou contradictoire.

Aujourd’hui, pour la première fois depuis des décennies, une stratégie claire, structurée et cohérente est annoncée pour couper le flux économique et politique qui maintient la dictature en vie. Le mémorandum présidentiel :

  • ordonne une révision complète des relations avec Cuba,

  • propose des sanctions contre les entités associées à l’appareil répressif,

  • et se concentre sur le noyau économique du régime : GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A.).

Ce monopole, contrôlé directement par Raúl Castro et son cercle rapproché, détient plus de 70 % du tourisme, des envois de fonds, du commerce en devises, des ports et des aéroports. Il ne rend de comptes à aucune institution de l’État cubain — ni à l’Assemblée nationale, ni au Conseil des ministres, ni même à la Cour des comptes. GAESA n’est pas un monopole militaire, mais la propriété personnelle d’une élite corrompue et incompétente.

Une mention spéciale doit être faite de Meliá Hotels International, dont le président et fondateur, Gabriel Escarrer Juliá, est depuis des années un allié politique de la dictature castriste, un ami personnel de Fidel Castro et un défenseur public du modèle répressif cubain. Son entreprise, en gérant des dizaines d’hôtels en partenariat avec GAESA, non seulement en tire profit, mais contribue activement à sa survie et à sa légitimation internationale.

Le CID souligne que si ces mesures sont appliquées sérieusement, elles pourraient réduire les revenus annuels du régime de 800 millions à 1,5 milliard de dollars, affaiblissant sa capacité de répression, de propagande et de contrôle de la population.

Mais ce ne serait pas le seul coup possible. Si cette politique est accompagnée d’un rejet plus large de la part des gouvernements démocratiques, des entreprises étrangères et des institutions internationales, l’impact économique pourrait être encore plus important.

La réduction des transferts contrôlés par GAESA, la rupture des contrats avec les entreprises du régime, la suspension des partenariats hôteliers, logistiques ou technologiques, et le gel des paiements via des intermédiaires internationaux pourraient entraîner des pertes estimées entre 2,5 et 4,2 milliards de dollars par an — le coup financier le plus dur infligé à ce régime despotique et criminel depuis les années 1990.

Pour la première fois depuis longtemps, le peuple cubain sent qu’il n’est pas seul. Dans les foyers, les rues et les réseaux indépendants, on remercie le président Donald Trump, le secrétaire d’État Marco Rubio, et le chef de mission des États-Unis à Cuba, l’ambassadeur Mike Hammer, pour leur courage, leur clarté morale et leur engagement envers la liberté de Cuba.

Le CID déclare que cette nouvelle politique peut marquer un tournant — si elle est appliquée avec cohérence et fermeté. Les entreprises complices comme Meliá, ainsi que de nombreuses autres institutions et intermédiaires à travers le monde — en particulier le narco-État dirigé par Nicolás Maduro — doivent être dénoncés et sanctionnés pour ce qu’ils sont : des partenaires actifs d’un régime dictatorial.

Les gouvernements démocratiques doivent choisir entre soutenir une dictature moribonde ou accompagner le peuple cubain dans son droit de vivre en liberté.

L’heure est venue pour la vérité et l’action.

DÉCLARATION OFFICIELLE DU COMITÉ EXÉCUTIF NATIONAL DU PARTI CUBA INDÉPENDANTE ET DÉMOCRATIQUE (CID)
Rogelio Matos Araluce, Secrétaire général


🇮🇹 VERSIONE ITALIANA

UNA POLITICA CHIARA CONTRO LA DITTATURA: SOSTEGNO AL POPOLO CUBANO

Il Partito Cuba Indipendente e Democratica (CID) accoglie con favore la nuova politica annunciata dal Presidente degli Stati Uniti, Donald Trump, tramite il memorandum pubblicato il 1º luglio 2025, considerandola una decisione storica che può indebolire in modo decisivo la dittatura castrista e sostenere la lotta del popolo cubano per la libertà.

Quella dittatura non è sopravvissuta per oltre sei decenni grazie alla sua forza ideologica o ai suoi successi economici — che non esistono — ma grazie al sostegno costante ricevuto da molte democrazie industriali del mondo. Dopo il crollo dell’Unione Sovietica, che ha sovvenzionato il regime con oltre 100 miliardi di dollari, furono l’Europa, il Canada e diversi governi latinoamericani a offrire prestiti, turismo, investimenti, accordi commerciali e legittimazione politica, impedendone il collasso. Solo gli Stati Uniti hanno mantenuto una politica di resistenza, sebbene spesso limitata o contraddittoria.

Ora, per la prima volta da decenni, viene annunciata una strategia chiara, strutturata e coerente per interrompere il flusso economico e politico che mantiene in vita la dittatura. Il memorandum presidenziale:

  • ordina una revisione completa delle relazioni con Cuba,
  • propone sanzioni alle entità legate all’apparato repressivo,
  • e si concentra sul cuore economico del regime: GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A.).

Questo monopolio, controllato direttamente da Raúl Castro e dal suo cerchio ristretto, gestisce oltre il 70% del turismo, delle rimesse, del commercio in valuta estera, dei porti e degli aeroporti. Non rende conto a nessuna istituzione dello Stato cubano — né all’Assemblea Nazionale, né al Consiglio dei Ministri, né alla Corte dei Conti. GAESA non è un monopolio militare, ma la proprietà personale di un’élite corrotta e incompetente.

Va menzionata in particolare la catena Meliá Hotels International, il cui fondatore e presidente, Gabriel Escarrer Juliá, è da anni un alleato politico della dittatura castrista, amico personale di Fidel Castro e difensore pubblico del modello repressivo cubano. La sua impresa, che gestisce decine di hotel in collaborazione con GAESA, non solo trae profitto dal sistema, ma contribuisce attivamente alla sua sopravvivenza e legittimazione internazionale.

Il CID sottolinea che se queste misure verranno attuate con serietà, potrebbero ridurre i ricavi annuali del regime tra 800 milioni e 1,5 miliardi di dollari, indebolendone la capacità repressiva, propagandistica e di controllo della popolazione.

Ma questo non sarebbe l’unico colpo possibile. Se la politica sarà accompagnata da un ampio rifiuto da parte dei governi democratici, delle imprese straniere e delle istituzioni internazionali, l’impatto economico potrebbe essere ancora maggiore.

La riduzione delle rimesse gestite da GAESA, l’interruzione dei contratti commerciali con imprese controllate dal regime, la sospensione delle collaborazioni nel settore alberghiero, logistico o tecnologico, e il blocco dei pagamenti attraverso intermediari internazionali potrebbero causare perdite totali stimate tra 2,5 e 4,2 miliardi di dollari all’anno — il colpo finanziario più duro subito da questo regime dispotico e criminale dagli anni Novanta.

Per la prima volta da molto tempo, il popolo cubano percepisce di non essere solo. In case, quartieri e reti indipendenti, molti ringraziano il Presidente Donald Trump, il Segretario di Stato Marco Rubio e il Capo della Missione degli Stati Uniti a Cuba, l’ambasciatore Mike Hammer, per il loro coraggio, la chiarezza morale e l’impegno verso la libertà di Cuba.

Il CID dichiara che questa nuova politica potrebbe segnare un punto di svolta — se applicata con coerenza e determinazione. Le imprese complici come Meliá, e molte altre, così come istituzioni e intermediari nel mondo — in particolare il narco-stato guidato da Nicolás Maduro — devono essere smascherati e condannati per ciò che sono: complici attivi di un regime dittatoriale.

I governi democratici devono scegliere se sostenere una dittatura morente o stare al fianco del popolo cubano nel suo legittimo diritto a vivere in libertà.

È giunto il momento della verità e dell’azione.

DICHIARAZIONE UFFICIALE DEL COMITATO ESECUTIVO NAZIONALE DEL PARTITO CUBA INDIPENDENTE E DEMOCRATICA (CID)
Rogelio Matos Araluce, Segretario Generale

 

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