ÁLVARO URIBE Y LA JUSTICIA SIN MÁSCARA

Por |2025-07-30T17:09:22-06:0030 julio, 2025|Declaracion, Derechos Humanos, Relaciones Internacionales|Sin comentarios

 

Suele presentarse la justicia en la forma de una joven con una balanza en una mano

y una espada en la otra, y los ojos vendados. La figura femenina vendada (madre por

naturaleza) simboliza por un lado la decisión imparcial de quien no ve a quien va a justiciar y,

por otro lado, la espada lista para truncar la vida del reo culpable.

¿Simboliza esa imagen realmente la realidad histórica de la humanidad? ¿No se han

cometido injusticias y condenado a inocentes por falta de pruebas o por razones ocultas que

han guiado el sable de la doncella?

La historia no se escribe con páginas blancas, decía Hegel y la justicia tampoco se

escribe sin sangre de inocentes, víctimas de sus ideales o del odio enemigo. Incluso

también víctimas de la indiferencia de quienes creen que, con lavarse las manos evitan la

complicidad de un crimen contra un inocente. Poncio Pilato dio el ejemplo a quienes piensan

escapar al juicio de la historia, simplemente con lavarse las manos.

Las historias de los justos víctimas de una injusticia en nombre de la justicia llenan

las páginas de nuestra América Latina. Los Poncio Pilato de la era moderna son los

dictadores que, guiando la espada y quitando la máscara, utilizan todos los instrumentos

jurídicos para eliminar a sus enemigos. Desde el juicio histórico del comandante Huber Matos, víctima inocente del circo judicial, organizado por el poder dictatorial de Fidel Castro, convertido en fiscal, juez y

verdugo al mismo tiempo, hasta los recientes juicios del sátrapa Maduro.

Porque Venezuela, está en manos de una mafia de traficantes de droga, y se ha

convertido en una inmensa jaula donde los tribunales, el ejército, la policía, son los verdugos

de una población prisionera de Padrino López y la casta de generales que se enriquecen del

petróleo de los venezolanos.

¿Y Colombia? ¿Tan cerca del títere venezolano y los tiranos castristas que mueven

los hilos en toda América Latina? ¿Qué sucede en Colombia?

El presidente Petro (como su aliado Maduro) trata de transformar la democracia

colombiana en otra Venezuela. Poco a poco, con la lentitud de la serpiente y siguiendo el

paradigma de las dictaduras de izquierda creado por Fidel Castro, el autoritario exguerrillero

ya ha conseguido maniatar la justicia, con el silencio de los Poncio Pilato.

¿Su víctima? El expresidente Álvaro Uribe Vélez, cuya palabra e ideas, quien con

sus 73 años, representa la lucha de la democracia y la verdad contra Petro, en su afán de

transformar Colombia, con la ayuda de su vecino Maduro y las fuerzas ocultas de los

traficantes del “Cartel de los Soles”.

La justicia en Colombia se ha quitado la máscara y su encarnación humana,

precisamente una mujer, trata de callar a quien hoy en día le da al pueblo colombiano la

fuerza y la esperanza de recuperar la democracia. Mientras el presidente Petro sienta en su

mesa a los asesinos terroristas, la jueza Sandra Liliana Heredia rechaza las pruebas de

inocencia en favor de Uribe.

Desde Caracas han dado la orden de callar a quien fue uno de los primeros en

denunciar a los traficantes comunistas venezolanos. Uribe estorba, tal vez, incluso a los

comerciantes del petróleo que tratan por todos los medios de sostener una dictadura

moribunda, cada vez más débil y cada día más feroz.

¿Por qué Petro-Maduro quieren silenciar a Uribe? Por venganza y porque el

infatigable líder colombiano quiere presentar su candidatura al Senado, lo cual le daría una

visibilidad y un púlpito desde el cual, Uribe podría desenmascarar oficialmente las

maniobras de Petro para descuartizar la democracia colombiana.

Por eso y mucho más, Cuba Independiente y Democrática (CID) no podía permanecer en

silencio ante la injusticia que se está cometiendo con Álvaro Uribe.

¡El CID no se lavará las manos porque su historia no se lo permite!

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