
Partido Cuba Independiente y Democrática (CID)
La Habana, Cuba — Octubre 22 de 2025
El Partido Cuba Independiente y Democrática (CID), en nombre del pueblo de Cuba expresa su admiración y felicitación al presidente Álvaro Uribe Vélez por su reciente absolución judicial. Este fallo representa la victoria de la justicia sobre la manipulación política y la reivindicación de un líder que simboliza el coraje, la honestidad y la defensa de la libertad en América Latina. El pueblo cubano, que también lucha por su liberación, ve en este acontecimiento una señal de esperanza y dignidad compartida: cuando la verdad prevalece sobre la persecución, la causa de los pueblos libres se fortalece.
La acusación política que buscó anular a un líder
Durante años, el expresidente Álvaro Uribe Vélez fue víctima de una ofensiva judicial destinada a neutralizarlo políticamente. El proceso por fraude procesal y soborno, originado en 2017 tras una denuncia del propio Uribe contra el senador Iván Cepeda, terminó invertido en su contra en una maniobra sin precedentes. El Wall Street Journal calificó el caso como ‘pura guerra jurídica (lawfare)’, diseñada para borrar del mapa a un líder que simboliza la resistencia contra el terrorismo y las FARC. El Tribunal Superior de Bogotá, al absolverlo, determinó que no existían pruebas válidas de fraude ni soborno y que el juez de primera instancia actuó con evidente parcialidad. Se anularon además los doce años de arresto domiciliario, y se reconoció que el proceso estuvo lleno de irregularidades, desde interceptaciones ilegales hasta filtraciones mediáticas diseñadas para distorsionar la verdad. Este fallo no es una maniobra política de la derecha, como afirman sus detractores: es un acto de justicia elemental, una victoria del debido proceso frente al uso del derecho como arma política.
La justicia reabre el camino del uribismo
La decisión judicial devuelve al expresidente Uribe su plena libertad política y reactiva al uribismo como corriente nacional. Análisis de El País y Semana coinciden en que esta absolución reconfigura el tablero electoral de Colombia. Para millones de colombianos, Uribe no solo es un líder político: es el símbolo del orden, la seguridad y la resistencia frente a la violencia ideológica. El fallo judicial refuerza esa imagen. Uribe no buscó privilegios, sino justicia; y al obtenerla, demuestra que la integridad puede resistir incluso la persecución institucional más prolongada.
Petro, el narcotráfico y el eje Maduro
La reacción del presidente Gustavo Petro tras conocerse la absolución fue inmediata: acusó a los jueces de ‘ocultar la historia del paramilitarismo’. Sus palabras evidencian que no acepta una justicia independiente, sino solo aquella que sirve a su narrativa. Este comportamiento confirma la deriva autoritaria de un gobierno que ha mostrado tolerancia con el narcotráfico y complicidad ideológica con el régimen dictatorial de Nicolás Maduro en Venezuela. Esa alianza con el chavismo y su discurso de confrontación colocan a Petro y a su movimiento en una posición electoral cada vez más débil. Mientras intenta reescribir la historia y dividir al país con la propuesta de una Constituyente, la realidad lo aísla: su gobierno se hunde en crisis de legitimidad, economía y seguridad, y ahora enfrenta el renacer del uribismo como fuerza moral y política.
Un país ante la encrucijada
Colombia enfrenta una encrucijada decisiva: reafirmar el Estado de Derecho, que protege al ciudadano frente al poder, o ceder al populismo judicial y al radicalismo, que destruyen la confianza en las instituciones. El fallo que absuelve a Uribe restaura el principio de justicia imparcial y marca un precedente regional contra la instrumentalización política de los tribunales. Demuestra que el lawfare —la guerra judicial utilizada como arma ideológica— puede ser derrotado cuando la verdad prevalece sobre el odio.
Conclusión: la hora de la verdad
La absolución de Álvaro Uribe Vélez es mucho más que un acontecimiento jurídico: es una victoria moral de la democracia colombiana. Quienes intentaron borrar su legado mediante mentiras judiciales fracasaron. Colombia recupera a un líder que, pese a la persecución y la calumnia, nunca traicionó sus principios ni su fe en la justicia. El Partido Cuba Independiente y Democrática (CID) reitera su felicitación al presidente Uribe, ejemplo de coraje civil y lealtad patriótica, y celebra con el pueblo colombiano esta victoria de la verdad sobre la manipulación.
Por el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Cuba Independiente y Democrática (CID)
Rogelio Matos Araluce – Laura Labrada Pollán – Francisco Condis y Troyanos – Nivardo Amelo Ramírez – Yasmani Díaz Romay – Miguel Sánchez Guzmán
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