Partido Cuba Independiente y Democrática (CID)
Defensoría del Pueblo de Cuba
La Habana, Cuba – 28 de octubre de 2025
Denuncia formal por desamparo de la población cubana ante el huracán Melissa
Consejo de Estado de la República de Cuba – consejo@presidencia.gob.cu
Consejo de Ministros – cm@consejoministros.gob.cu
Asamblea Nacional del Poder Popular – atencionpoblacion@anpp.gob.cu
Presidencia de la República de Cuba – despacho@presidencia.gob.cu
COPIAS A:
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos – InfoDesk@ohchr.org
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (OEA) – cidhoea@oas.org
Parlamento Europeo – Subcomisión de Derechos Humanos – droi-secretariat@ep.europa.eu
Amnistía Internacional – contactus@amnesty.org
Human Rights Watch – hrwpress@hrw.org
Comité Internacional de la Cruz Roja – info@icrc.org
Responsabilidad directa de las máximas autoridades
El Partido Cuba Independiente y Democrática (CID) y la Defensoría del Pueblo de Cuba responsabilizan directamente al Consejo de Estado, al Consejo de Ministros, a la Asamblea Nacional del Poder Popular, al general Raúl Castro Ruz y a Miguel Díaz-Canel Bermúdez por el abandono en que se encuentra la población cubana frente a la amenaza del huracán Melissa.
Ellos, que controlan todos los recursos y decisiones del país, han demostrado incapacidad y desinterés en proteger la vida humana, limitándose a declaraciones vacías mientras millones de cubanos carecen de electricidad, agua potable, alimentos y medicamentos, en violación directa del artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y de las obligaciones básicas del Estado conforme al Derecho Internacional Humanitario.
Un país sin defensas ante la naturaleza
El propio gobierno ha reconocido en los últimos meses la escasez de combustible, la falta de alimentos, el colapso del sistema eléctrico nacional y el desabastecimiento médico.
En tales condiciones, los anuncios oficiales sobre planes de evacuación o medidas preventivas carecen de toda credibilidad. No hay combustible para mover personas, ni medicinas para atender heridos, ni alimentos para los refugios.
El colapso no es producto de una emergencia puntual, sino del abandono prolongado de la infraestructura nacional. Décadas de mala gestión y corrupción han desmantelado los mecanismos de defensa civil y respuesta ante desastres.
Falsa propaganda y desinformación
Mientras los medios oficiales repiten consignas sobre “preparativos” y “respuestas organizadas”, los testimonios desde las provincias orientales confirman una realidad devastadora: las familias están solas, sin orientación ni ayuda, y muchas viven en viviendas a punto de derrumbarse.
Los medios oficiales, subordinados al Partido Comunista, participan activamente en la ocultación de información que podría salvar vidas. Esta manipulación informativa constituye una forma de negligencia criminal.
Culpa moral e histórica
El régimen no solo es responsable por omisión, sino por acción: por haber concentrado el poder, asfixiado la iniciativa privada y destruido los mecanismos de autogestión local que podrían haber salvado vidas.
Raúl Castro y los ministros de Energía, Salud, Economía y Agricultura, así como los presidentes provinciales del Poder Popular, deben rendir cuentas ante el pueblo y ante la historia por haber destruido las condiciones materiales que garantizan la supervivencia básica de la nación.
Conclusión
La falta de protección en que se encuentra la población no solo es una prueba de la naturaleza, sino el reflejo de la quiebra moral y política de un régimen que ha fallado en su deber esencial —proteger la vida de su pueblo—.
El Partido Cuba Independiente y Democrática (CID) y la Defensoría del Pueblo de Cuba exigen a la comunidad internacional que documente y condene esta negligencia de Estado, responsable del sufrimiento de millones de cubanos, y que promueva las acciones necesarias para que los responsables respondan ante el derecho internacional por sus omisiones y abusos.



Por la Defensoría del Pueblo de Cuba:
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