
DECLARACIÓN OFICIAL DEL PARTIDO CUBA INDEPENDIENTE Y DEMOCRÁTICA (CID)

El Partido Cuba Independiente y Democrática (CID) considera necesario alertar a la comunidad internacional sobre el papel desempeñado por la cadena española Meliá Hotels International dentro del sistema económico controlado por la dictadura en Cuba.
Meliá no es una empresa extranjera marginal dentro de Cuba. Durante más de tres décadas se convirtió en uno de los principales socios internacionales del aparato turístico construido por el régimen castrista y posteriormente controlado en gran parte por GAESA, conglomerado que domina sectores estratégicos de la economía cubana.
Actualmente, Meliá administra alrededor de 32 a 34 hoteles en Cuba, con presencia en La Habana, Varadero, Holguín, Trinidad, Cayo Coco y Cayo Santa María. Diversos análisis estiman que aproximadamente el 15% de todas las habitaciones hoteleras de Meliá a nivel mundial se encuentran en Cuba, convirtiendo a la isla en uno de los mercados más importantes de la compañía fuera de España.
La magnitud de esta presencia demuestra que la relación entre Meliá y la dictadura castrsita no ha sido secundaria ni accidental. La compañía ayudó a consolidar el modelo turístico diseñado por el régimen para obtener divisas internacionales y sostener financieramente el sistema político castrista tras el colapso de la Unión Soviética.
El turismo en Cuba nunca ha funcionado como un sector libre e independiente. Fue integrado progresivamente al aparato político, militar y financiero controlado por el Estado cubano y especialmente por GAESA.
Mientras el pueblo cubano sufría represión política, encarcelamientos y ausencia total de libertades sindicales, Meliá continuó expandiendo sus operaciones y fortaleciendo sus asociaciones con entidades controladas por la dictadura.
El CID considera especialmente grave que estas operaciones se desarrollaran dentro de un sistema laboral controlado por el Estado cubano.
Durante décadas, las empresas extranjeras en Cuba estuvieron obligadas a contratar trabajadores a través de agencias estatales. Las compañías pagaban salarios en divisas al Estado cubano, mientras los trabajadores recibían apenas una fracción de ese valor en moneda nacional y sin libertad sindical independiente.
Meliá no solo conocía este sistema, sino que aceptó operar y beneficiarse de él durante años.
Por ello, el Partido Cuba Independiente y Democrática sostiene que Meliá debe ser objeto de creciente escrutinio político y económico internacional por su colaboración actual con la dictadura.
El CID considera que los gobiernos democráticos y las instituciones internacionales deben evaluar sanciones económicas, restricciones financieras e investigaciones sobre las operaciones de Meliá en Cuba.
Asimismo, el CID sostiene que en una futura Cuba democrática deberán investigarse plenamente las responsabilidades económicas y legales derivadas de este modelo.
Meliá tendrá que rendir cuentas por:
complicidad con explotación laboral institucionalizada;
enriquecimiento derivado de un sistema sin libertad sindical;
participación consciente en un modelo de trabajo controlado por una dictadura;
beneficio económico obtenido mediante restricciones de derechos fundamentales;
y colaboración económica con estructuras controladas por el aparato militar cubano.
Los trabajadores cubanos afectados y un futuro Estado democrático tendrán derecho a reclamar compensaciones y promover acciones legales conforme al derecho nacional e internacional.
Por el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Cuba Independiente y Democrática (CID)
Laura Labrada Pollán, Presidenta; Rogelio Matos Araluce, Secretario General; Francisco
Condis y Troyanos, Nivardo Amelo Ramírez y Miguel Sánchez Guzmán.
Mayo 13 de 2026
Contacto: rogeliomatos@gmail


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